Rezas para que esta sea tu vida sin ti. Rezas para que las niñas quieran a esta mujer que se llama como tú y para que tu marido acabe por quererla. Para que vivan en la casa de al lado y las niñas usen el remolque para jugar a las muñecas y apenas recuerden a su madre que dormía de día y las llevaba de viaje en canoa. Rezas para que tengan momentos de felicidad tan intensos que cualquier pena parezca pequeña a su lado. Rezas a no sabes qué ni a quién, pero rezas, y no sientes nostalgia por la vida que no tendrás, porque para entonces habrás muerto y los muertos no sienten nada. Ni siquiera nostalgia.
Mi vida sin mi
Un Comentario
Esta película, como todas las de Coixet, me llegó muy dentro, donde casi nunca se visita uno mismo, y cuando se asoma, prefiere huir despavorido antes que seguir mirando por la mirilla. Pensar la vida de uno, sin uno mismo, hace que quieras rezar, sin duda.
Besos soleados